Acerca de

Nos hemos estado preparando durante muchos años para elaborar y abrir este portal, el cual trata de lo que se ha denominado como mundo astral o metafísico. Los colaboradores de esta página entramos en el mundo de la metafísica a temprana edad. Mientras muchos jóvenes contemporáneos se preocupaban por el grupo o ropa de moda, nosotros nos preocupábamos por encontrar el sentido a la vida y al universo que nos rodeaba. Por esa preocupación cada uno, ha seguido diferentes senderos que ahora nos unieron. La experiencia de estos años de búsqueda espiritual nos permitió darle luz a una serie de conclusiones, que pretendemos mostrarle a quien también está en esa búsqueda constante.
Seguir uno o varios senderos espirituales nos proporcionó la oportunidad de ver el mundo con nuevos ojos, desde puntos de vista alternativos, desde la perspectiva de quienes eligieron caminos diferentes al nuestro, de modo que acabamos aprendiendo a ver aquello que siempre estuvo allí, pero que antes resultaba invisible e imperceptible a nuestros sentidos.
En el Portal del Oráculo de Delfos se leía la inscripción “Conócete a ti mismo”, Pero conocerse a sí mismo no es tan fácil, si queremos conocernos a nosotros mismo realmente necesitamos tomarnos el tiempo para darnos cuenta de cómo somos, observar incluso en qué nivel o lugar estamos en este momento. Debemos ser como niños curiosos y creativos, aprendiendo a ver las cosas desde múltiples puntos de vista, lo cual nos podrá llevar a percepciones nuevas; a ver el universo con nuevos ojos.
A medida que nos hemos conocido mejor a nosotros mismos, hemos podido llegar a vivir de una forma más satisfactoria en términos de realización personal, de mejor comunicación y de relaciones más plenas.
Para cumplir con el mandato que guío a Sócrates <<Hombre conócete a ti mismo>> hemos descubierto que necesitamos comprender la realidad en que vivimos, sabiendo en dónde estamos y qué queremos de nosotros y de los que nos rodean; para ello también debemos saber de dónde proceden ellos, constituyéndose en la base para poder sintonizar con sus realidades, prestándole atención en su propia visión del mundo, en su propia realidad, que con toda certeza será distinta de la nuestra.
Reconocemos que cada persona es una experta en sí misma, hemos convertido nuestra vida en un constante aprendizaje, y le invitamos a hacer lo mismo con la suya.